El gaucho Tito Nievas hará una cabalgata para recordar una masacre

Cultura 05 de noviembre de 2018 Por
El 24 de noviembre partirá desde La Paz a la zona de Cruz de Yugo, donde los indios ranqueles mataron a decenas de personas hace 150 años.
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Tito Nievas - La Paz (Mendoza)

Mendoza está cargada de historia. Quizás valga la pena analizar si, como el Camino del Vino, no sería atractivo armar circuitos históricos que permitan conocer la provincia y sus raíces. Esos recorridos serían muy interesantes para turistas, pero también para los propios mendocinos, y se potenciaría el turismo interno con el alto valor agregado de conocer la propia historia.

Que en noviembre de 1868, hace 150 años, un malón arrasó la población de la Posta de Corocorto, lo que fue llamada después la Villa Antigua de La Paz, es un hecho desconocido por la mayoría.

Ahora, tantos años después, un grupo tradicionalista de La Paz recorrerá a caballo y por un camino recientemente recuperado los 32 kilómetros entre la villa de La Paz a la Cruz de Yugo, el sitio donde están enterrados la mayoría de los muertos de aquella masacre, y pondrán una placa recordatoria.

"Además levantaremos una plegaria en tres sitios del camino, donde descansan tres personajes emblemáticos, pero casi olvidados", dijo Tito Nievas, promotor de la iniciativa.

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"Esos olvidados son Romualdo Tobares, a quien se lo conoce como el Guachito peludo. También recordaremos el Ánima de las playas, que era un hachero y también el Ánima del toro", dice Nievas.

Hay alguna diferencia con el día exacto, pero todos coinciden en que a fines de noviembre de 1868, la Villa o la Posta de Corocorto, la Villa Antigua de La Paz, era parada obligada de las carretas que venían desde el Este hacia Cuyo.

Unos generosos pastizales y alfalfares, en Desaguadero, convirtieron al lugar en paso obligado y en una población próspera de unas 200 personas.

Pero esa prosperidad fue tentación para los malones. El más violento y desvastador fue el encabezado por los caciques ranqueles Mariano y Epumer Rosas. Con 3.000 nativos arrasaron la villa. Hubo decenas de degollados y lanceados, se levantaron cientos de cabezas de ganado, se incendiaron los campos y se llevaron decenas de mujeres y niños.

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El historiador Gustavo Capone rescata una crónica del diario El Constitucional del 12 de diciembre de 1868. Allí se dice: "La villa de La Paz ofrece actualmente el triste espectáculo de un pueblo cuyos habitantes se encuentran desnudos, sin cama y sin tener qué comer. Los indios han robado todo, y lo que no se han podido llevar ha sido quemado por ellos mismos. Muebles, útiles de mesa y cocina, al extremo de no encontrarse una olla, un plato o una cuchara. Fue una invasión de salvajes y de gauchos ladrones".

Más allá de alguna definición tendenciosa, la crónica detalla claramente la desolación de la villa.

Después del malón, algunos de los pocos sobrevivientes juntaron a sus muertos y lo poco que había quedado, y abandonaron el lugar. Enterraron a los difuntos a 32 kilómetros de la villa y señalaron el lugar con una cruz hecha con un yugo, por eso el nombre del paraje. Después siguieron camino y se quedaron asentados a unos 85 kilómetros de La Paz, conformando lo que ahora es Arroyito.

Tito Nievas dice: "El camino que lleva de La Paz a Cruz de Yugo estuvo cerrado por décadas, por un conflicto de propiedad, pero en abril pasado fue reabierto. Por él iremos hacia el lugar, saliendo a las 7 de la mañana del 24 de noviembre desde La Paz y esperando llegar a destino al mediodía. Quien quiera acompañarnos, está invitado". Fuente: Diario UNO

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