Los detectives aseguraron que Florencia Romano se defendió de un ataque sexual

Provincia y Nacion 18 de diciembre de 2020 Por Diario Diez (M)
La joven fue degollada con un arma blanca en una de las habitaciones de la propiedad y luego prendida fuego.
f848x477-995047_1052850_6758

A Florencia Romano comenzaron a atacarla minutos antes de las 18.58 del sábado. Un llamado al 911 advirtió que una mujer sufría violencia de género en una casa del Callejón Berra de Maipú, en Gutiérrez, y decidió pedir ayuda.

Además, una operadora del CEO no le dio curso a la llamada porque creyó que se trataba de una broma. Se escuchaban gritos en la modesta propiedad ubicada frente a una marmolería, en un conventillo, y el vecino entendió que debía estar presente la policía para frenar la situación.

Luego a las 19.17, la adolescente de 14 años ya había sido asesinada. Su teléfono celular y la comunicación a la línea de emergencias fueron determinantes para armar el rompecabezas de los últimos minutos del joven.

Pero de acuerdo a la hipótesis principal: los detectives sostienen que hubo resistencia a un abuso sexual y que intentó defenderse con sus manos. Oriunda de Rodeo de la Cruz, en Guaymallén, no llegó engañada hasta la casa del matador, quien la había contactado a través de la red social Instagram días antes.

Romano fue degollada con un arma blanca en una de las habitaciones de la propiedad y luego prendida fuego. El cuerpo lo descartaron en una acequia ubicada sobre calle Alsina y cinco días después lo encontraron envuelto en una frazada, maltratado por el arrastre de una corriente de agua. El informe de la necropsia fue informado a los principales investigadores de la causa durante la madrugada de este viernes, Florencia fue golpeada en gran parte de su cuerpo. Presentaba fractura nasal y de cráneo. Utilizaron un objeto contundente para causarle ese daño. El femicida también usó los puños, los nudillos del sospechoso presentaban lesiones.

Después de ataque inicial, la degollaron para silenciarla. Le cortaron el cuello. Los legistas también detectaron en el cadáver lesiones provocadas por fuego. De acuerdo con el Cuerpo Médico Forense, esas heridas fueron post mortem.

Detenidos de la causa

La mujer podría quedar desvinculada ya que las pruebas son débiles contra ella y contaría su versión de los hechos en las próximas horas, estimaron fuentes de la causa.

En un principio creyeron que tenía relación directa con el homicidio de Romano, pero con el paso de las horas, y gracias al análisis de la declaración del testigo clave de la causa, entendieron que Méndez no se habría encontrado en la escena cuando se produjo la agresión sexual seguida de cuchillazos.

En las últimas horas, El Sol accedió a detalles de cómo los sabuesos de Investigaciones liderados por la fiscal Ríos encaminaron la instrucción hacia el esclarecimiento.

Luego del análisis de las cámaras de seguridad de la zona y de los viajes que registró la tarjeta SUBE de la adolescente, los pesquisas observaron que llegó a las 13 hasta ubicación que le habían pasado horas antes, en el pasaje Berra y Padre Vázquez. El teléfono de Romano, durante la siesta, se mostró activo. Incluso la chica subió una historia de WhastApp. A través del servicio de mensajería cruzó algunas palabras con una amiga a quien invitó a llegar hasta el lugar donde se encontraba.

Después de las 19.30, se desprende de la declaración de otro vecino de Arancibia, salió humo de la casa. Para los investigadores, no hubo dudas acerca de la autoría: el femicida prendió fuego el cuerpo para intentar reducirlo y borrar todo tipo de prueba que lo comprometa.

La segunda parte del caso

Con el paso de las horas, el domingo por la noche, la familia Romano decidió radicar la denuncia. Los padres llamaban a Florencia y entraba directamente la casilla. La División Búsqueda de Personas se hizo cargo de los rastrillajes y la fiscal Ríos tomó intervención inmediata.

Comenzaron a buscarla por toda la zona de Gutiérrez. Los sabuesos de Investigaciones, con Delitos Tecnológicos al frente, estudiaron los registros de las cámaras de seguridad del CEO y de los perfiles de Facebook e Instagam de la adolescente.

Todas las pruebas apuntaban a Arancibia. Este hombre con dos antecedentes policiales (por coacciones y privación ilegítima de la libertad contra dos ex concubinas) había planeado cómo iba a ser su día con Romano después de haberla contactado por la red social de las fotos y los videos.

Arancibia le dijo a Méndez que quería pasar el día con unos amigos y ella decidió ir hasta la casa de sus padres, en Perdriel. "Vamos a comer un asado", le comentó. Todo era un mentira.

El martes, el caso explotó en los medios. Ríos ordenó la detención de la pareja porque las pruebas apuntaban hacia esa dirección. Hubo rastrillajes en la casa y personal especializado en la búsqueda de cuerpos de Escam llevó a su perra Ipa para que olfateara cada rincón del domicilio donde había pasado las últimas horas la menor.

El can adiestrado marcó algunos sector de la propiedad. Y Policía Científica halló rastros de sangre. A pesar de los rastrillajes, no hubo novedades y la familia de la chica tenía la esperanza de encontrarla con vida.

Todo cambió durante la noche del miércoles. Un joven familiar de Méndez decidió llamar a un par de abogados y contarle lo que sabía. Este hombre era quien había descartado el cuerpo de la víctima por pedido de Arancibia. La culpa lo atormentaba. 

Desconocía que se trataba del cadáver de la adolescente. Engañado, el sospechoso número uno le pidió que lo ayudara a "deshacerse" de un perro que había muerto.

El testigo, quien contó que sufre una grave enfermedad, además de ataques de pánico y pérdida de conocimiento, fue llevado por los letrados hasta la fiscalía de Homicidios. Aportó todo lo que sabía y la mañana del jueves iniciaron la búsqueda de los restos de Florencia. La memoria del testigo fallaba en algunos momentos y no podía encontrar el lugar exacto. "Íbamos de un lugar a otro", contó un detective a este diario.

Finalmente, fue el empleado de un frigorífico de calle Alsina el que halló el cadáver. Se encontraba atascado en una especie de compuerta de una gran acequia, envuelto en una frazada.

Creyó que era un bolsa y quiso retirarla. En ese momento, observó una mano. Llamó al 911 y decenas de policías y funcionarios judiciales llegaron rápidamente para liderar las actuaciones.

Así las cosas, a la 1.50 de este viernes, los forenses confirmaron lo que ya se sabía desde un primer momento, que el cuerpo era el de Florencia.

Te puede interesar