Salta: una madre entregaba a sus hijos para que los violaran cada vez que perdía a las cartas

Policiales 14 de mayo de 2020 Por Diario Diez (B)
Hay seis involucrados en los abusos a cuatro niños, de entre 3 y 15 años. El relato de los vecinos que escucharon el "infierno" del juego.
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Salieron a la luz detalles espeluznantes del abuso sexual a cuatro niños en Salta durante una partida de cartas. Cada vez que la madre perdía, los jugadores desvestían a los chiquitos de entre 3 y 15 años y los violaban. El hecho fue denunciado por los vecinos, ante los gritos de las víctimas y el descontrol en el barrio.

Si bien al principio se creyó que los ataques ocurrieron en una sola noche, en realidad se pudo establecer que fueron tres días de violaciones, alcohol y violencia en el barrio Nueva Esperanza II, en Güemes. Al menos cuatro de los ocho hijos de la mujer de 29 años denunciada fueron abusados.

 Según se informó, el viernes pasado, un grupo de hombres se reunió con la mujer en su precaria vivienda para arrancar con el juego de cartas. Ese día, el mayor de los hermanitos se habría opuesto tenazmente a la violación de su pequeña hermana, lo cual habría generado el primer escándalo en la vía pública.

"Se escuchaban amenazas con puñales. Este lugar es muy oscuro de noche, no pudimos ver los rostros de los involucrados. Cuando todo terminó, la madre le pegó al hermanito mayor, una vecina escuchó todo y se enteró que ese niño había defendido a una de sus hermanas de ser abusada. A la nena la tenían en la orilla de la cama y un hombre la estaba tocando, eso lo hizo reaccionar para defenderla y fueron los gritos y ruidos que escuchamos todos después", relató una vecina.

 Los intentos siguieron el sábado, cuando los vecinos escucharon el infierno y tomaron intervención.

 "Una vecina escuchó cómo una nena de 10 estaba siendo abusada y ella lloraba mientras la mamá la calmaba diciendo que iba a doler pero que aguante. Como esta vecina no tiene celular, no pudo llamar a nadie", siguió otro testigo de los gritos de los pequeños.

El domingo, tras la llegada al domicilio de los abusadores -seguramente con el afán de cobrarse la deuda-, los residentes de la zona llamaron a la fuerza pública que procedió a la detención de los seis involucrados (dos de ellos adolescentes).

En el lugar, los policías secuestraron colchones con manchas de sangre, alcohol, vino, gaseosas, cigarrillos y una jarra que contenía unos tres litros de vino con gaseosa que los perversos estaban ingiriendo mientras jugaban la partida de cartas, cuyo premio eran los favores sexuales de los menores, hijos de la dueña o moradora del lugar.

En la zona, los vecinos reconocen la extrema vulnerabilidad de los niños, el abandono de la madre y la ausencia del Estado. "Los chicos permanecían todo el día en la calle, casi siempre sucios y muchas veces con hambre. Hace más de seis meses que están viviendo en ese terreno que fue usurpado el año pasado (...) Estos chicos pasaban días abandonados por su mamá, ellos debían pedir para poder comer, son niños de tres hasta los 15 años que debían recurrir a nosotros por comida porque su mamá es alcohólica, por lo que pudimos ver, y continuamente los abandonaba", indicó una vecina, que prefirió el anonimato ante las amenazas.

La progenitora fue imputada por los delitos de facilitación a la corrupción de menores agravada en concurso real con facilitación a la prostitución (cuatro hechos).

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